14 mar 2011

Una experiencia de vida

Uno no tiene confianza con las personas así cada cinco minutos, pero después de compartir tanto tiempo y por tantos días, pues, llegas a entender quienes son las personas que realmente te valoran en esta vida, este post es especial, voy a resaltar lo que muchos no conocen de ella pero que yo se y quiero compartirlo con ustedes... Ella se llama Mariana Sequera, y aunque no tengo mucho tiempo conociéndola, nos unió, por decirlo así, una experiencia de vida, aunque no es igual tiene cierto parecido.

Ella perdió a la persona que consideraba "su mejor amiga" y yo pues termine con el que creía que era "el amor de mi vida" y a raíz de eso nos hemos empezado a llevar muy bien de amiga dando apoyo y tratando de "levantarnos" de lo que vivimos hace poco...

"Yo he tenido bastante claro que lo que diferencia a las personas no son sus gustos sino sus maneras de ver la vida. Porque yo escuche metal y tú hip-hop no significa que seamos diferentes, porque tú te tiñas el cabello de amarillo y yo de rojo no nos hace diferentes, porque tú hagas equis cosa de una manera distinta que yo, no quiere decir que seamos diferentes.
Tampoco nos hace compatibles porque estudiemos la misma carrera, nos guste la fotografía, los carros, hablar paja de los exs, criticar a los gallos o porque hablemos el mismo idioma, si no el trato como tal y el respeto.
Sino el trato como tal y el respeto pues.
Digamos que teeeeeeeeeeeeeeee....
... he agarrado bastante cariño, respeto y confianza, y pueeees....
.... digamos que te considero mi amiga, y pueeees....
... no soy el tipo de persona que porque Génesis me haya salido con una ratada, entonces yo tenga que estar con cauleta contigo porque tienes otros valores y vienes de una familia muy distinta que la de Génesis.
Así queeeeeeeeeeee.....
.... te quiero muchito y pueeees....
Espero que no vayas a ser de esas personas que conocí en la universidad, pasé la carrera y no volví a saber más, o que simplemente cada quien en lo suyo y ni pendiente.
Le veo potencial a esta amistad y espero que sea por siempre, así yo esté en Rusia y tú en Groenlandia, siempre... pues....
Habrá chance de vernos, de compartir, de tripear y enlazar nuestras vidas."


¿No es una ternurita? jajajaja yo también espero que nuestra amistad no se vaya a terminar cuando nos entreguen el título de Licenciada, y como dije en un momento, "Perdí un "gran amor" pero gane una GRAN AMISTAD"

11 mar 2011

¿La indiferencia es peor que el odio?

Leyendo este texto en la web, recordé una frase que me dijo una vez una amiga, Mariana Sequera "ya no le hables, haste la indiferente"...y sí ...pienso que hay algo peor que el odio y es la indiferencia...

Comparto con ustedes este texto, ¿a quién alguna vez no le ha pasado?

El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud decía que lo contrario del amor no era el odio sino la indiferencia, y el Sr. Freud tenía muchísima razón al aseverar tal cuestión.

El amor y el odio son dos caras de una misma moneda, están tan juntas que podemos pasar de un estado al otro sin darnos cuenta, en cambio la indiferencia, es fría como el hielo. Por eso cuando tenemos una pelea con alguien nos suelen aconsejar "¡mátalo con la indiferencia!".

Claro está que no es que deseemos ser odiados, pero la indiferencia en algún lugar recóndito de nuestro corazón (o en la superficie, ¿por qué no?) duele más que el odio. Pero ¿por qué? ¿Por qué somos masoquistas? ¿Por qué preferimos que nos odien? No es que prefiramos que nos odien o nos tiren a matar, pero justamente la falta de interés hacia nosotros es lo que nos duele. ¿A quién no le ha pasado alguna vez esperar una llamada impacientemente? Esperar segundos, minutos, horas, días y hasta meses, pero el teléfono no suena.

La indiferencia duele en el alma más que el odio. Por ejemplo cuando odiamos a un ex, es porque estamos todavía pendientes de esa persona, porque hay algo que nos llama la atención de sus actitudes, porque genera una pasión en nosotros, una pasión desenfrenada, tumultuosa, pero pasión al fin, en cambio la indiferencia roza el desamor...

Por eso es mejor dejar que la naturaleza siga su curso y no ponernos a ser conformistas, porque no nos estaremos queriendo a nosotros mismos...

8 mar 2011

¡A quien le pueda interesar!...

He encontrado en mi vida amigos, enemigos, conocidos, científicos, intelectuales, pacifistas y aun continúo mi pesquisa porque lo que yo deseo es un hombre que comparta conmigo, que sea mi amigo y mi confidente.

Un hombre que no tema a la ternura; que se atreva a ser débil cuando necesite detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria; que no piense que al amarme lo derrotó, o que al amarlo me aniquila.

Que me proteja de los demás y de mí misma, que conozca mis errores, los acepte y me ayude a corregirlos; que sepa reconocer mis valores espirituales y que sobre ellos me ayude a construir mi mundo; que nunca me rebaje con su trato.

Que con cada amanecer me ofrezca una ilusión. Que alimente nuestro amor con delicadeza; para quien una flor entregada con un beso, tenga más valor que una joya enviada por un mensajero.

Un Hombre con el que pueda hablar, que jamás corte el puente de comunicación y ante a quien me atreva a decir todo lo que pienso, sin temor a que me juzgue o a que se ofenda. Y que sea capaz de decírmelo todo, inclusive que no me ama.

Que tenga siempre los brazos abiertos para que yo me refugie en ellos cuando me sienta amenazada o insegura. Que conozca su fortaleza y mi debilidad, pero que jamás se aproveche de ello.

Que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien lo mueva el entusiasmo y ame intensamente la vida. Para quien cada día sea un regalo inapreciable por disfrutar plenamente, aceptando el dolor y la alegría con igual serenidad.

Que sepa ser siempre más fuerte que los obstáculos, que jamás se rinda ante la derrota y para quien los contratiempos sean mas estímulos que adversidad, pero que esté tan seguro de su poder que no se sienta en la necesidad de demostrarlo a cada minuto.

Un hombre que se respete a sí mismo, porque así sabrá respetar a los demás. Que no recurra jamás a la burla ni a la ofensa, gestos que rebajan más a quien los envía que a quien los recibe.

Un Hombre que disfrute dando y sepa recibir; que no tenga miedo de amar; que disfrute cada minuto como si fuera el último y que no viva esperando el mañana porque tal vez nunca llegue.




Cuando lo encuentre, solo entonces, lo amaré inmensamente...

2 mar 2011

¿Odiar o Amar?

Supongo que a todos nos pasa, en algún momento de nuestras vidas, en que esa línea delgada entre el amor y el odio hacia ciertas personas se hace aún más delgada de lo que es para todo el mundo...y en estos momentos experimento esa sensación más que nunca...

A salvo están todos los que, de una u otra manera, se sienten queridos por mi, pero existen otras personas, en cambio, que andan conmigo en la ambigüedad, los que un día encajan en un sector de mi vida y otros en otro distinto por su comportamiento, esos son los que me están provocando que esa delgada línea no deje de bailar...

Es una sensación extraña, porque confío en que, a pesar de mi carácter y que a veces suelo ser bastante impulsiva, tengo buenos sentimientos para con gente que no merece ni siquiera que se les mire a los ojos, y a pesar de todo y de mi buena intención, en el camino sólo encuentro desprecios que no merezco...

Amor y odio, son dos sentimientos muy distintos pero que tienen mucho en común... Alguna vez pude pensar como sería amar a una persona, bueno, quizás sea interesarte mucho en una persona, vivir para el o ella, estar pendiente de sus sentimientos, de lo que hace, de como vive...
El odio, hace que aquella persona te importe tanto que, después de lo que hizo, andes pendiente de lo que haga el o ella, pero, ¿No es acaso lo mismo que amar? Puede ocurrir que se lleguen a confundir estos sentimientos o quizás uno depender del otro; se puede llegar a amar tanto a una persona que odies hacerlo o, al revés, odiar tanto a ese ser que termines amando sentir eso.

En fin, debemos dejar de estar pendientes de complacer a los demás, solamente preocuparnos por nosotros, ignorar todo aquello que nos incomoda y tratar de establecernos en la vida, sin dejar que las demás personas te manipulen...

Y como dice una canción de Ricardo Arjona...
"¡Ay amor implacable! Yo ya no se que prefiero, que me odie de corazón o que me ame sin amor"...